Varios investigadores de las Universidad de Cundinamarca y la Universidad Nacional de Colombia desde el año 2021 han ido desarrollando una de las investigaciones más grandes sobre el Leopardus tigrinus (Tigrillo lanudo) en el país, utilizando cámaras trampa para monitorear al mamífero en algunos municipios cercanos a la capital, como en:  Zipaquirá, Tabio, Cogua y Cajicá.

“Este es un proyecto grande. Tenemos el interés de concientizar a las personas que viven en las zonas rurales que tienen bosques naturales en sus fincas para que puedan convivir y valorar mejor el entorno, que es el hábitat de esta especie, y recuperarlo. Hemos evidenciado que estas zonas del centro de la Sabana y la provincia de Ubaté están muy afectadas; la gente, por ejemplo, siembran muchos cultivos de papa y esto va desplazando y elimina recursos que esta especie de tigrillo puede utilizar en condiciones normales”, expresa Felipe Bosa, docente investigador de la Universidad de Cundinamarca y uno de los líderes del proyecto.

De acuerdo a lo estudiado sobre el Tigrillo Lanudo, en Colombia existen cuatro especies de felinos silvestres, de las treinta y seis que se conocen a nivel mundial. Para el caso perteneciente al altiplano Cundiboyacense se ha considerado que potencial e históricamente viven el 13% de la riqueza de felinos a nivel mundial. Sin embargo, en los últimos años esta especie se ha visto vulnerada por amenazas que se enmarcan en la transformación y pérdida del hábitat provocado por la extensión de la frontera agropecuaria, la construcción de vías y el establecimiento de poblaciones humanas, que desafortunadamente terminan ejerciendo actividades de cacería retaliativa como defensa a sus animales de compañía y ganadería.

Tomado de Estrategia Medios